Comenzó la cosecha de arroz y se prevé que la producción, si bien no llegará al nivel de 2016 debido a la severa sequía que hubo durante la primavera y las fuertes lluvias registradas en verano, será similar al promedio de años recientes.
En 2016, la producción arrocera totalizó 539 kilogramos por cada 1.000 kilómetros cuadrados, el segundo mayor volumen de la historia y se estima que en este 2017 decrecerá un 3% respecto al año pasado, aunque tampoco caerá a por debajo de la media de los últimos cinco años, de 522 kilogramos por cada 1.000 kilómetros cuadrados.
Las tierras de cultivo de arroz también mermaron, en su caso un 3% entre 2016 y 2017.