Los préstamos recibidos por los hogares de los bancos de ahorro, que cobran intereses hasta cuatro veces más que los de bancos comerciales, superaron por primera vez los 20 billones de wones.
El Banco de Corea ilustra al respecto que a finales de julio, la deuda aún no reembolsada de esos préstamos se aproximaba a 20,2 billones de wones, monto que supone un aumento interanual del 20,9% y que incluso es el más elevado desde diciembre de 2007, cuando empezaron a elaborarse estadísticas relacionadas.
Los analistas explican que, debido a las nuevas políticas inmobiliarias y al subsiguiente endurecimiento de los requisitos para acceder a préstamos bancarios, las familias optar por recurrir a los bancos de ahorro, que son relativamente menos exigentes a la hora de otorgar créditos.