El Gobierno surcoreano decidió no plantear ante el Consejo del Comercio de Servicios de la Organización Mundial del Comercio celebrado el viernes 6, el problema de las medidas retrictivas implementadas por China sobre productos de Corea del Sur y sobre el turismo de sus ciudadanos a este país, en represalia por el sistema antimisiles THAAD.
Previamente, en septiembre, el Ministerio de Industria, Comercio y Energía surcoreano decidió abordar el caso ante la OMC para solicitar -mediante dicha organización internacional- la retirada de esas restricciones. Entonces consideró que aunque implicar a la OMC no supondría una demanda formal ni soluciones vinculantes, plantear el tema a nivel internacional sí podría ser una fuerte medida de presión sobre el gigante asiático.
Sin embargo, la Casa Presidencial expresó posteriormente una postura distinta, al resaltar la importancia de mantener viva la cooperación con China mientras continúen las amenazas nucleares y balísticas de Corea del Norte.