El índice compuesto de la Bolsa de Valores de Corea del Sur, KOSPI, mantuvo una tendencia ascendente por tercera jornada consecutiva y al cierre del mercado logró la mayor hazaña: el nivel más alto de su historia.
En concreto, experimentó un significativo aumento del 1% respecto al martes hasta ubicarse en 2.458,16 puntos, tras romper el último récord establecido el 24 de julio pasado, con 2.451,53 unidades.
La buena marcha del KOSPI obedece a las favorables condiciones del entorno económico global, a la fuerte posición compradora mantenida por los inversores extranjeros -por valor neto de 446.500 millones de wones-, así como a cierto alivio ante la tensión nuclear en la península coreana.
El KOSDAQ del parqué tecnológico, por su parte, marcó un incrementó más notable, del 1,18%, hasta aterrizar en 662,31 unidades.
Mientras, el tipo de cambio se mantuvo estable y el dólar subió 0,1 wones respecto al día anterior, hasta cotizar a 1.135,2 wones por unidad.