De entre los estados integrantes de la OCDE, Corea del Sur es el país cuya calificación crediticia ha mejorado más durante la última década, tras la crisis financiera global y la crisis europea. En concreto, el país subió del puesto número 28 al 14 en el ranking de naciones de la OCDE, en valoración crediticia.
Los factores que han permitido este ascenso son principalmente la estabilidad financiera que disfruta Corea del Sur, así como los índices de crecimiento económico, que se mantienen entre el 2% y el 3%.
Así, Corea actualmente goza de una calificación crediticia de Aa2 -en base al sistema de Moody's-, de AA según Standard & Poor's y de AA- según Fitch.