Tras las restricciones comerciales y turísticas adoptadas por China contra Corea del Sur, en represalia por la instalación del sistema antimisiles THAAD, el turismo procedente del gigante asiático podría caer hasta un 50% respecto al año 2016.
El Banco de Corea ilustra que el número de turistas chinos bajó unos 4 millones de personas en 2017, apenas la mitad de los 8.068.000 visitantes registrados durante el pasado año.
Este descenso provocará pérdidas económicas unos 5 billones de wones, aunque esa cifra podría mejorar a medida que cristalice la mejora de relaciones entre Corea del Sur y China.
El Gobierno chino prohibió en marzo los viajes en grupo de sus ciudadanos a Corea del Sur. Desde entonces y hasta octubre, la llegada de turistas chinos al país bajó un 60,1% respecto al mismo periodo de 2016.