El secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, expresó el martes 12 que desea que la reforma del tratado de libre comercio con Corea del Sur sea ágil y sin mayores inconvenientes.
Sobre el calendario de las negociaciones, el ministro afirmó que en gran medida depende de Corea del Sur. Agregó que al no haber comenzado es difícil anticipar plazos, pero resaltó que espera que avancen sin problemas.
Enfatizó que la parte estadounidense se centrará en el sector automotriz, pues les preocupa el déficit de Estados Unidos frente a Corea del Sur en la venta de coches, y que considera poco racionales las cláusulas aplicadas a los automóviles de su país hacia el mercado surcoreano.
En cuanto a la preocupación sobre si la reforma del TLC podría en algún modo perjudicar a la cooperación en seguridad entre Seúl y Washington, el secretario expresó tajantemente que seguridad y comercio son dos temas separados.