A punto de entrar en la "era de la renta per cápita de 30 mil dólares" en 2018, el Gobierno de Corea del Sur apuesta por reducir la bipolarización y elevar la calidad de vida del pueblo, buscando un crecimiento económico basado en el pleno empleo y el aumento de ingresos, así como en una redistribución equitativa de la riqueza.
El Ejecutivo anunció estas perspectivas económicas para 2018 el día 27 durante una reunión ministerial sobre Economía.
La renta per cápita de Corea del Sur fue de 27.561 dólares en 2016 y el Gobierno prevé que superará los 30 mil dólares durante 2018, en base al buen desempeño de la economía surcoreana en el tercer trimestre, al lograr un aumento intertrimestral del 2,4%.
El problema es que la calidad de vida del pueblo coreano en general no avanza a la par que los ingresos. No en vano, respecto a otros países de la OCDE, Corea del Sur bajó del puesto 24 en calidad de vida en 2012, al 28 en 2016, y al 29 en este año, 2017.
Para elevar la calidad de vida, en particular la de las clases desfavorecidas, el Ejecutivo prevé incrementar a 7.530 wones por hora el salario mínimo para 2018, un 16,6% más que este año; al tiempo de intentar paliar la brecha salarial entre hombres y mujeres, y también entre los trabajadores permanentes y temporales.
Asimismo, abordará problemas estructurales tales como la baja natalidad, la pobreza en la tercera edad y el bajo nivel de empleo de las mujeres.