Pese a los pronósticos de que la economía surcoreana crecerá más del 3% en 2018 por segundo año consecutivo, los indicadores de la OCDE prevén lo contrario.
En concreto y según esa organización, el indicador adelantado compuesto, CLI según su acrónimo en inglés, de Corea del Sur marcó en noviembre 99,9 puntos, siendo la primera vez que cae por debajo de las 100 unidades en 38 meses, exactamente desde septiembre de 2014, cuando ese mismo indicador llegó a 99,8 puntos.
Dicho indicador de la OCDE vaticina la evolución de la situación económica de un país entre seis y nueve meses. Si supera los 100 puntos, significa que la economía crecerá; en cambio si se mantiene en niveles inferiores a dicha línea, quiere decir que retrocederá.
Esta cifra es calculada en base a datos provistos por el Banco de Corea y la Oficina Nacional de Estadística sobre el índice de rotación de inventario del sector manufacturero, las tasas de interés a mediano y largo plazo, los precios de exportación e importación, el índice de previsión económica para el sector manufacturero, el índice de inventario de bienes de capital y el índice KOSPI de la Bolsa.