La economía surcoreana, que comenzó el año con fuerza al registrar un 3% de crecimiento en 2017, se está ensombreciendo por los factores de riesgo que llegan desde EEUU.
El mayor factor negativo es la rápida subida de tipos de interés por parte de la Reserva Federal de EEUU, que podría desembocar en el "fenómeno Taper Tantrum" o fuga de capitales de los países emergentes; factor al que se añade la presión comercial de Washington por las nuevas barreras proteccionistas contra productos surcoreanos.
El pasado mes, la Administración de Donald Trump anunció que impondría medidas de salvaguardia a paneles solares y lavadoras surcoreanas. Además tantea la posibilidad de imponer hasta un 53% de aranceles a productos de acero y aluminio importados, incluyendo los de Corea del Sur.
También preocupa el riesgo del factor geopolítico, pues podría agravar la situación económica de Corea del Sur.