Mientras la Administración Trump valora aumentar los aranceles sobre hierros y aluminios de origen extranjero, entre otros productos, varios expertos estadounideneses están preocupados por si tan arbitrarias medidas pudieran provocar efectos adversos -como una guerra comercial- lejos de revitalizar las industrias nacionales.
Entre ellos, Max Baucus, un ex senador que ejerció como embajador ante el Gobierno de Beijing durante el mandato de Barack Obama, afirmó durante una entrevista con CNBC el martes 20 que, si bien reconoce que China es el principal culpable de una oferta excesiva de hierro y aluminio, otros países como Canadá y Brasil también exportan dichos recursos en gran volumen, y han de considerarse los efectos secundarios de tan fuertes medidas regulatorias.
Como alternativa, sugirió establecer un límite máximo de importación de esos productos para frenar el exceso de oferta, al ser un problema imposible de resolver mediante represalias comerciales.
Mientras, citando a un analista de Nomura Securities, la emisora observó que la industria siderúrgica estadounidense sería más rentable si Trump atendiera a las recomendaciones del Departamento de Comercio. Sin embargo, con sus nuevas medidas proteccionistas Trump acabará por llevar a otros países productores de hierro a aliarse contra Estados Unidos.