El Gobierno y el Banco de Desarrollo de Corea han decidido participar bajo estrictas condiciones en los nuevos proyectos de inversión de GM Korea, pero han rechazado el plan propuesto por esta empresa para convertir la deuda en capital.
Esta decisión refleja la determinación de las autoridades surcoreanas a hacer que General Motors asuma la responsabilidad que le corresponda por la insolvencia y baja rentabilidad de GM Korea, además de establecer los mecanismos de regulación para prevenir situaciones similares a futuro.
Previamente, GM Korea avanzó que convertirá en acciones la deuda que mantiene frente a la empresa matriz -General Motors en Estados Unidos- de 2.700 millones de dólares, y solicitó al Banco de Desarrollo de Corea participar en este proceso, con una cuota equivalente al 17% de las acciones de la compañía que posee. La petición fue, sin embargo, rechazada por el Gobierno y el citado banco surcoreano, cuya postura es que deben distinguir claramente los fondos destinados a reparar las pérdidas generadas por administración insolvente, de aquellos necesarios para nuevas inversiones.
En cuanto a los proyectos de nuevas inversiones de GM Korea, que alcanzan una magnitud total de 2.800 millones de dólares, las autoridades declararon que participarán siempre y cuando la empresa se comprometa a realizar inversiones a largo plazo y a establecer mecanismos de control sobre su administración.