Mientras continúan las negociaciones entre el Gobierno y General Motors sobre el futuro de la planta de GM en Gunsan, la clave se centra en el planteamiento de la compañía automotriz para Corea.
Durante las negociaciones, el Gobierno surcoreano pidió a GM Korea que la matriz asuma responsabilidad en el problema, un reparto del déficit y un plan para normalizar la gestión. También solicitó expresamente que defina qué nuevos modelos de coches fabricaría la planta de Gunsan.
El Ministerio de Industria señaló que GM debe garantizar que sus instalaciones de Corea del Sur fabricarán coches al menos durante 5 años, y no solo de vehículos de motor de combustión interno o de motores eléctricos con poca demanda.