Corea del Sur y China iniciaron el jueves 22 la primera ronda de actualización del tratado de libre comercio bilateral, a la que la administración de Seúl acude con el objetivo de facilitar el acceso al mercado de servicios del país vecino y reforzar los mecanismos destinados a proteger las inversiones surcoreanas en China.
La representación de Corea del Sur declaró, durante la sesión de apertura, que lo más importante a estas alturas es promover las relaciones de cooperación económico-comercial, dejando atrás las dificultades que las dos naciones atravesaron en años recientes. Recalcó que esas negociaciones servirán para ampliar el comercio de servicios, forjar un ambiente de negocios y de inversión más estable, y robustecer la relación de socios entre Corea y China.
En particular, la meta de los negociadores surcoreanos para esta ronda de actualización es adoptar medidas contra las represalias comerciales que China podría adoptar, como las restricciones turísticas que puso en marcha ante la instalación del sistema antimisiles estadounidense THAAD en Corea del Sur. Asimismo tratarán de intensificar el arbitraje de disputas inversor-Estado, ya incluído en el tratado de libre comercio.