Durante la última década muchas empresas nacionales optaron por invertir en el exterior, sin embargo, la inversión extranjera directa en Corea del Sur permanece estancada.
El Instituto de Investigación Económica de Corea ilustra que la inversión surcoreana en el exterior, que en los años 80 era menor en volumen a la realizada por extranjeros en el país, triplicaba esta última al entrar en la década de 2010.
Así en 2016, la proporción de la inversión extranjera directa frente al producto interior bruto alcanzó apenas el 0,8%, siendo este nivel el cuarto más bajo de entre los estados-miembro del G20.
La posición que ocupa Corea del Sur en este aspecto dentro de la OCDE no es muy diferente, pues es la vigésimo cuarta de las 35 naciones que integran dicho organismo internacional en cuanto a porcentaje de inversión extranjera directa frente al PIB.
En comparación con países de PIB similar -como Italia, Canadá, Australia y España- la inversión extranjera directa en Corea del Sur es claramente inferior, por ejemplo, es hasta 4,5 veces menor que la de Australia.