El conflicto entre la patronal y el sindicato de GM Korea aumenta al mostrar esta empresa -subsidiaria en Corea del Sur de la firma automotriz estadounidense General Motors- posibilidades incluso de quiebra.
En concreto, la administración de la compañía no cumplió con el pago de bonificaciones por desempeño previsto para el viernes 6, con la justificación de que atraviesa dificultades financieras. Tampoco dio una respuesta sobre la fijación del plazo para la elaboración de un plan de saneamiento propio hasta el 20 de abril.
El sindicato de trabajadores de GM Korea ocupó en esta situación, el despacho del presidente durante dos días para exigir a la patronal que cumpla con sus obligaciones.
Ante el presente panorama, el ministro de Industria Paik Un Gyu se entrevistó con carácter de urgencia con los representantes de la patronal y del sindicato de dicha empresa, pidiéndoles mayores esfuerzos por retomar las negociaciones y llegar a un acuerdo. Enfatizó que si el conflicto se agudiza, GM Korea no solo perderá la posibilidad de recibir apoyo gubernamental, sino que también será duramente criticada por la población.
Sin embargo, se especula que de frustrarse la preparación de un plan de saneamiento propio debido a las fricciones entre la patronal y el sindicato, tal situación puede que sea usada por la empresa matriz, General Motors de Estados Unidos, como pretexto para retirarse del mercado surcoreano.