El Banco de Corea considera como reducida la posibilidad de que las fricciones que actualmente protagonizan Estados Unidos y China se intensifiquen y deriven en una guerra comercial abierta.
Al respecto, la oficina del Banco de Corea en Nueva York pronosticó el lunes 9 que no hay muchas probabilidades de que el conflicto actual se traduzca en una guerra comercial en toda su escala, y consideró el impacto sobre dichas economías como "limitado".
El informe diagnostica que Washington pretende presionar a Beijing mediante amenazas arancelarias para que acepte una negociación comercial y que, probablemente, los gravámenes anunciados por el Gobierno estadounidense contra las importaciones de China serán postergados o bien reducidos.
Asimismo, sostiene que si bien este conflicto comercial podría ralentizar el crecimiento y aumentar la inflación, las medidas anticipadas hasta la fecha por ambos países no tendrán mayores repercusiones, ya que por ejemplo, los productos chinos que Washington pretende gravar, no representan ni el 3% de las importaciones de Estados Unidos.
No obstante, la entidad no descarta que el conflicto comercial entre Estados Unidos y China se convierta en permanente, desacelerando el crecimiento económico global y forzando una rebaja de tipos de interés a nivel mundial.