El astillero surcoreano STX y su sindicato alcanzaron el martes 10 a primera hora un acuerdo provisional sobre el recorte de gastos de personal.
Las partes acordaron reducir los salarios de los empleados de las plantas e incentivar bajas laborales no remuneradas hasta reducir los costes laborales un 75%, como exigió el Gobierno surcoreano y los acreedores para que la firma pudiera salir de la crisis financiera sin entrar en administración judicial.
Previamente, el mayor acreedor de la compañía, el Banco de Desarrollo de Corea, anunció que la firma entraría en administración judicial de no presentar un acuerdo formal entre patronal y sindicato para reducir costes de personal hasta el día 9.
El astillero intentó recortar su plantilla fomentando bajas incentivadas o voluntarias entre los trabajadores, pero solo logró reducir unos 144 puestos, mientras que los sindicatos organizaron paros desde el 26 de marzo para oponerse al plan de reestructuración de la empresa.