El Gobierno y el grupo de acreedores de la empresa de construcción naval STX, decidieron el miércoles 11 aceptar la propuesta de saneamiento propi, presentada por la compañía, cuyo eje central es disminuir los gastos de personal.
En concreto, el plan refleja el compromiso tomado por los trabajadores de dicha firma, de tomar vacaciones no pagadas durante seis meses al año durante el próximo lustro, y aceptar recortes salariales para impedir despidos.
Ante esta sugerencia, el Gobierno y el principal acreedor -el Banco de Desarrollo de Corea- avanzaron que si el plan de saneamiento planteado por STX responde a la precondición establecida previamente, de reducir un 75% en gastos de personal, iniciarán un programa de rescate en vez de someter a la compañía a administración judicial.
El plan de saneamiento es, sin embargo, un primer paso hacia la normalización de STX, que todavía tiene un largo camino por recorrer, ya que no solo deberá esforzarse para mantener en un nivel estable producción con sus trabajadores ausentes la mitad del año, sino que deberá competir para obtener pedidos en esas condiciones con astilleros chinos y japoneses.