Tras un difícil proceso de negociación, la patronal y el sindicato de trabajadores de GM Korea -subsidiaria de la automotriz estadounidense General Motors- llegaron el lunes 23 a un acuerdo y establecieron un plan interno de saneamiento.
Para empezar, planearon incentivar salidas y realizar rotación de personal en la fábrica de Gunsan, tras finalizar el plazo de solicitud de renuncias voluntarias el pasado mes de marzo; si bien descartaron permitir bajas no remuneradas.
Además, acordaron mantener el actual nivel salariar pero omitir bonificaciones, para intentar normalizar la administración de la empresa, y reducir los costes de prestaciones.