Los automóviles que ocupan tradicionalmente una parte importante de las exportaciones surcoreanas, están pasando por malos momentos este año.
Su venta a EEUU, el mayor mercado de los coches surcoreanos, experimentó un descenso del 20% en el rubro de coches montados y componentes. La producción de GM Korea bajó un 25% y se notan los indicios de shock GM.
Además al mermar las exportaciones se han reducido también el funcionamiento de las fábricas al nivel de 2009, cuando aún perduraba el efecto de la crisis financiera mundial.
Por otro lado, la reestructuración de la industria astillera contribuye a la reducción de la producción industrial.
También se nota una ralentización de las inversiones así como un crecimiento negativo en la inversión del equipamiento. Todos estos factores amenazan el futuro del sector manufacturero.
El Gobierno espera conseguir este año un 3% de crecimiento gracias a la recuperación de la economía mundial y el buen desarrollo de las relaciones intercoreanos, no obstante, si el proteccionismo comercial de EEUU se suma a la subida de tipos de interés, dicho objetivo no será una meta fácil.