El Banco de Corea decidió el jueves 24 mantener el tipo de referencia en el actual nivel del 1,5% anual, por cuarta vez consecutiva desde la subida efectuada en noviembre de 2017.
Así, los tipos en Corea permanecerán por encima de los vigentes en Estados Unidos. Incluso la diferencia podría ampliarse a 0,5 puntos porcentuales, si los pronósticos aciertan y la Reserva Federal eleva los tipos en junio.
La congelación del tipo de referencia, sin embargo, fue ya antipada por el mercado ante los varios factores de incertidumbre que existen dentro y fuera del país. Internamente, los retos más graves son el desempleo, la decreciente tasa operativa del sector manufacturero y la subida de precios; mientras que externamente los mayores problemas son el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos, el conflicto comercial entre ese país norteamericano y China, y las fluctuaciones en el precio internacional del petróleo.
En todo caso, la previsión del mercado es que el Banco de Corea realizará una subida en la segunda mitad de 2018, considerando sobre todo la deuda familiar, los tipos en Estados Unidos y la necesidad de preparar las políticas monetarias para un eventual decrecimiento de la economía nacional.