El precio de la vivienda bajó en mayo un 0,03% respecto al mes anterior. Se trata del primer descenso en 57 meses, exactamente desde agosto de 2013. Se produjo a raíz del desacelerado ritmo de encarecimiento de la vivienda en Seúl y la zona capitalina, consecuencia de las restricciones gubernamentales sobre el mercado inmobiliario como el aumento del impuesto sobre cesiones realizadas por personas que poseen varias viviendas y del gravamen sobre obras de reconstrucción.
En particular, el precio en los cuatro distritos de la parte sureña de Seúl, donde es más serio el problema de la vivienda, descendió un 0,11%.
La caída fue aún mayor en áreas alejadas de la capital como Ulsan, ciudad cuya economía se ve gravemente afectada por el retroceso de la industria de construcción naval. En ella, la vivienda se abarató un 0,69% entre abril y mayo.