Pese a que cada año antes de la temporada de calor aumenta la preocupación por un insuficiente suministro eléctrico, se estima que este verano la oferta superará a la demanda.
Según el sistema de información y estadística sobre energía, la capacidad instalada prevista entre junio y agosto es de unos 118 gigavatios, volumen que supera con mucho los 90 gigavatios de demanda eléctrica máxima, calculada en base al mayor nivel de consumo registrado en febrero -en pleno invierno- de 87,6 gigavatios.
Se entiende por capacidad instalada el potencial total de producción eléctrica que el país obtendría al activar todas sus instalaciones generadoras de energía.