Nueve de cada diez entidades públicas ya venían aplicando el horario flexible, incluso antes de la reciente adopción del sistema laboral de 52 horas semanales.
Según datos del sistema de información administrativa Alio, 313 (88,9%) de las 361 entidades públicas dependientes de ministerios, adoptaron horarios flexibles durante 2017.
Así, los empleados de las instituciones públicas trabajan ocho horas diarias cinco días a la semana, tienen cierto margen para fijar un horario de entrada y salida, al margen del de 9 a 6, el más habitual hasta la fecha en Corea.
En tanto, otras entidades han optado por un horario más flexible aún, que permite repartir el máximo de 40 horas semanales en jornadas de más de 8 horas, y por tanto trabajar menos de cinco días semanales.
Durante los últimos 14 meses, el Gobierno ha promovido el horario flexible en las entidades públicas para permitir la conciliación entre familia y trabajo, y apostar por un entorno laboral que fomente la creación de empleo.