A partir del año próximo, los impuestos sobre bienes raíces aumentarán proporción directa al número de viviendas de cada propietario, así como a su precio de mercado.
La reforma impositiva, anunciada por el Gobierno el viernes 6, se basa en la premisa de que los más acaudalados deben pagar más impuestos. Por tanto, si suben los precios de viviendas, también subirá el impuesto de inmuebles.
Así, el Gobierno aplicará un impuesto progresivo, del 0,1% al 0,5%, a los propietarios de aquellas viviendas cuyo total valor supere los 600 millones de wones. Así, por ejemplo, si un propietario tuviera tres viviendas, deberá pagar un 0,5% de impuesto por el primer tramo hasta 600 millones, al que se añadirá un 0,3% por el tramo restante que supere los 600 millones de wones.
Asimismo, aumentará los impuestos sobre posesión de terrenos de uso no comercial, del actual 0,25% al 1%.
Con la reforma del impuesto sobre bienes raíces, el Gobierno obtendrá una ganancia tributaria adicional en 2019 de 742.200 millones de wones.