Durante una reunión del Consejo de Política Monetaria celebrada el viernes 31, el Banco de Corea decidió congelar la tasa de interés de referencia en el 1,5% anual.
Así, la tasa de interés se mantiene estable por noveno mes consecutivo, tras aumentar un 0,25% en noviembre del año pasado. Se estima que la decisión del banco central responde a que los fundamentos de la economía nacional no son tan sólidos como para aumentar el tipo de interés, pese a que el de Estados Unidos ya supera al de Corea del Sur.
Según datos de la Oficina Nacional de Estadística, el número de contrataciones laborales registró un incremento de apenas 5 mil, en términos interanuales, el menor nivel desde la crisis financiera global de 2008, mientras que la distribución de ingresos también ha empeorado.
A estos factores se suma la guerra comercial entre Estados Unidos y China, y la consecuente inestabilidad en las economías emergentes.