El Gobierno surcoreano enmendará el esquema de retirada del mercado de automóviles, para impedir que en el futuro se produzcan casos similares al de la marca BMW.
Principalmente, la reforma servirá para endurecer el daño punitivo aplicado al productor y aumentar la indemnización para los consumidores. En concreto, si surgieran daños al no tomar la empresa automotriz medidas, aún estando al tanto de que sus coches presentan fallos, las personas afectadas podrán recibir una indemnización de entre cinco y diez veces mayor a las pérdidas sufridas. Actualmente el máximo de ese monto se limita a hasta el triple del daño producido.
Se establecerá además una nueva multa contra aquellas automotrices que oculten las averías en sus vehículos, mientras que las sanciones a las empresas que procedan tarde a retirar sus productos del mercado será elevada del actual 1% al 3% de sus ventas.
Las medidas de seguridad serán también reforzadas, para facultar al ministro de Territorio, Infraestructura y Transporte a limitar la conducción de vehículos con problemas y prohibir temporalmente su venta, en caso de aparecer riesgos tan graves como los incendios de coches BMW.