El Banco de Corea decidió el jueves 18 mantener en el 1,5% anual el tipo de referencia. Así son 11 meses consecutivos el tiempo que las tasas de interés no varían y ostentan dicho nivel.
La decisión refleja la opinión del banco central de que la economía surcoreana no está en una situación lo suficientemente estable como para elevar el tipo de referencia, pese a que las tasas de interés en Estados Unidos superan a las vigentes en el país en hasta 0,7 puntos porcentuales.
Analiza que si bien el consumo y las exportaciones tienen buenas cotas, es notoria la merma de las inversiones en equipos y maquinaria, así como en construcción, mientras se agrava el problema del desempleo. Además, inquietan otros factores de incertidumbre externos como la guerra comercial entre Estados Unidos y China y la inestabilidad económico-financiera de los países emergentes.
En este contexto, el Banco de Corea vaticina que la economía nacional crecerá un 2,7% este año. Dicha tasa supone una revisión a la baja de la previsión inicial que auguraba un crecimiento económico del 2,9% para 2018.