Durante la reunión del comité financiero y monetario del último día de noviembre, el Banco de Corea decidió aumentar el tipo de referencia anual del 1,50% al 1,75%, el primer incremento en un año, desde la última subida del 0,25% en noviembre de 2017.
El aumento del tipo de interés obedece a que la marcada diferencia de tipos con Estados Unidos podría provocar una fuga masiva de capitales. Además un bajo tipo de interés aumentó la liquidez en el mercado y, por ende la deuda de los hogares surcoreanos, elevando el precio de la vivienda.
No obstante, el aumento podría conllevar cierta carga sobre la economía nacional, que en 2018 registrará un leve crecimiento del 2,7%, y en los próximos años podría incluso dibujar una curva descendente.
Pero también podría afectar a las clases vulnerables, pues las deudas de las familias continúan en un nivel máximo histórico, tras registrar 1.514 billones de wones en el tercer trimestre del año.