El Gobierno de Corea del Sur mantuvo consultas con Japón sobre la demanda presentada por este país ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) alegando que las medidas de reestructuración aplicadas al sector naval surcoreano afectan al comercio internacional de barcos.
Las consultas fueron solicitadas por Japón el 6 de noviembre, tras argumentar que dichas medidas, así como las garantías o seguros de financiación, los préstamos y las subvenciones que las instituciones estatales de Corea ofrecieron a tres astilleros para facilitar su reestructuración, vulneran las convenciones de la OMC y afectan al comercio global del sector.
Bajo el sistema de la OMC, las consultas marcan el comienzo de un proceso de resolución de conflictos, pero si ambas partes fracasan en llegar a un acuerdo, entrarán de lleno en una disputa formal.