El sector laboral y sindical manifestó claramente el viernes 4 su oposición al plan que promueve el Gobierno para reformar los procedimientos de decisión relacionados con el salario mínimo.
Al respecto, la Federación de Uniones Comerciales Coreanas declaró que el proyecto gubernamental pretende dar mayor voz a especialistas que a trabajadores, que son los que se ven directamente afectados por los cambios salariales. Criticó que una reforma así no hará más que quitar validez al sistema del salario mínimo.
Previamente, el vice primer ministro de Economía, Hong Nam Ki, anticipó que aprobará dentro de enero un plan de reforma para que el salario mínimo sea establecido en adelante mediante un proceso doble, constituido por un primer comité conformado por expertos, el cual que se encargaría de decidir el margen dentro del cual el salario mínimo debería ser aumentado, y un segundo que aprobaría el nuevo nivel salarial respetando los límites preestablecidos.
No obstante, los sindicalistas señalaron que hacer que un grupo de expertos decida de antemano hasta qué punto debe ser elevado el salario mínimo trasgrede seriamente la autonomía de las negociaciones obrero-patronales, además de prácticamente dejar sin validez el papel de los trabajadores, sindicalistas y comisionados públicos que integran el comité de aprobación.