El Índice general de producción industrial cayó en 2018 al peor nivel desde que comenzaran a elaborarse estadísticas relacionadas en Corea del Sur, al marcar 106,6 puntos y registrar un aumento de apenas un 1% respecto a 2017.
Este pobre desempeño deriva del mal comportamiento de la producción minero-industrial, que creció tan solo un 0,3% por el retroceso de los sectores metalúrgico y automotriz, resultado que no pudo compensar el incremento del 2% en la producción del sector servicios.
En tanto, los indicadores de inversión tampoco fueron favorables, al disminuir un 4,2% la inversión en equipos y maquinaria, y un 4,5% los contratos de construcción.
En este ambiente, como factor optimista destacó el ascenso del índice de ventas al por menor, que gracias al aumento de la demanda de cosméticos y autos, subió un 4,2% entre 2017 y 2018.