Las previsiones indican que este invierno registrará el mayor exceso de energía, gracias al frío moderado y al aumento de infraestructuras de generación de electricidad.
Según el sistema nacional de estadísticas energéticas, la máxima demanda eléctrica de este invierno tuvo lugar el 28 de diciembre, cuando aumentó hasta 86,1 gigavatios, en un día en que la temperatura marcó un promedio de siete grados bajo cero.
En base a este dato, tanto la tasa de reserva de electricidad, como el margen de reserva lograron niveles récords, al alcanzar respectivamente un 38,3% y 14,8 gigavatios.
Habitualmente, la demanda energética en invierno supera al verano, al primar el uso de sistemas de calefacción eléctrica, respecto a dispositivos de gas o petróleo. Aún así, este año la capacidad de generación superó a la demanda, incrementando la reserva de electricidad.
El Ministerio de Industria, Comercio y Energía ilustró al respecto que, entre 2016 y 2017, Corea construyó 11 centrales térmicas de carbón, y varias plantas eléctricas de gas natural licuado.