Ante una situacion regional e internacional que dificulta las previsiones, el Banco de Corea decidió el jueves 28 no alterar el tipo de referencia y manterlo en el 1,75% anual. Así, congeló la tasa de interés por tercera vez consecutiva, desde la última subida en noviembre de 2018.
Sin embargo, tanto el mercado como los analistas ya anticiparon que el banco central mantendría el tipo al nivel actual, considerando la desaceleración de la economía nacional, el abaratamiento del petróleo y el subsiguiente debilitamiento de la presión inflacionaria.
En cuanto a las políticas del Banco de Corea a futuro, se estima que la variable más importante es la Reserva Federal de Estados Unidos, pues aunque entrando en 2019 mostró una clara tendencia a favor de la expansión cuantitativa, en cualquier momento podría acometer subidas adicionales.