Corea del Sur suspendió el jueves 2 la importación de crudo iraní.
La decisión acata las sanciones que Estados Unidos impuso contra Irán el pasado noviembre, al eximir a Corea del Sur y a otros siete países de cumplir el embargo a las importaciones de petróleo iraní por seis meses.
El Gobierno surcoreano ha intentado prorrogar la exención negociando con Washington, que finalmente expresó su negativa el pasado 22 de abril.
Corea solía importar de Irán petróleo condensado, un tipo de crudo súper ligero que es clave para la industria petroquímica surcoreana, por ser de buena calidad y más barato que el de otros países. El sector petroquímico busca ahora proveedores alternativos, aunque considera inevitable un aumento de precio.