El Gobierno estableció el jueves 30 un plan para reducir los residuos plásticos en el mar, fijando como primer objetivo disminuir del 80% actual al 50% el porcentaje de esos desechos, frente a la cantidad total de basura marina, hacia el año 2022.
A tal efecto, las autoridades implementarán el pago de depósitos por uso de equipos de pesca y de boyas, a fin de fomentar la recolecta de esos objetos, que rep aproximadamente representan el 53% de residuos plásticos en los océanos. En el caso de equipos de pesca de pobre fabricación, que suelen desecharse más fácilmente, prohibirán no solo su uso, sino también su fabricación, importación y distribución; al tiempo de aumentar hasta un 50% la tasa de uso de boyas no contaminantes.
También instalarán vertederos de basura y centros de clasificación de material reciclable en zonas insulares con infraestructuras deficientes, así como establecimientos de procesamiento primario de basura marina, que consisten en eliminar la sal y la suciedad de los residuos recogidos del mar para reciclaje.