Los accionistas de Industrias Pesadas Hyundai habían programado una reunión el viernes 31 para decidir sobre la compra de un constructor naval competidor, pero se toparon con la fuerte oposición del sindicato de trabajadores, que organizó una sentada en un centro comunitario en Ulsan, provincia de Gyeongsang del Sur, donde estaba prevista la junta de accionistas.
Sobre las 7:45 de la mañana, unas 500 personas -incluidos accionistas y gestores de Industrias Pesadas Hyundai- intentaron acceder al lugar, pero fueron bloqueadas por unos dos mil miembros del sindicato, que obstruyeron la entrada al lugar con unas mil motocicletas.
En marzo, Industrias Pesadas Hyundai firmó un acuerdo de dos billones de wones para adquirir Daewoo Shipbuilding and Marine Engineering con el mayor accionista de Daewoo, el Banco de Desarrollo de Corea.
Según dicho acuerdo, Hyundai se escindiría en dos entidades, pero el sindicato se opone fuertemente argumentando que la reestructuración conllevaría una deuda masiva y recorte de empleos.
Tras cambiar la ubicación de la reunión a la cercana Universidad de Ulsan, la compañía anunció que la reunión tuvo lugar el viernes por la mañana.