El Gobierno ha rebajado la previsión de crecimiento económico de Corea del Sur para 2019 al margen entre 2,4% y 2,5%, 0,2 puntos porcentuales menos que la estimación presentada en diciembre de 2018.
Esta revisión a la baja considera la inestabilidad en factores externos, que aumentará la contracción de exportaciones e inversiones pese a la constante mejora del consumo. Así, las exportaciones retrocedieron en junio por séptimo mes consecutivo, al tiempo que las inversiones en construcción bajaron un 7,2%, mientras en equipamiento y maquinaria perdieron un 17,4%, respecto a hace un año.
El factor externo que más afecta a la economía coreana es la prolongación del conflicto comercial entre Estados Unidos y China, mientras que internamente destaca la lenta recuperación del sector de semiconductores, que supone un 20% de las exportaciones de Corea del Sur.
Al respecto, el Gobierno afirma que los esfuerzos políticos e institucionales, como el presupuesto complementario y las medidas para el fomento de exportaciones e inversiones, ayudarán a reactivar la economía.