La Comisión de Comercio Justo de Corea del Sur decidió imponer multas por un total de 9.200 millones de wones a cuatro proveedores japoneses de autopartes bajo el cargo de la confabulación de precios.
Según el organismo, Mitsubishi Electric, Hitachi Automotive Systems, Denso Corporation y Diamond Electric, pactaron los precios de los alternadores y las bobinas de encendido que vendieron a los fabricantes de automóviles surcoreanos, incluidos Hyundai y Kia Motors, entre 2004 y 2014.
La comisión además decidió remitir a la Fiscalía a dos de las firmas niponas, Mitsubishi Electric y Hitachi Automotive Systems.
La organización explicó que las cuatro compañías japonesas en cuestión acordaron compartir información relacionada con la venta de sus productos en Corea para responder conjuntamente a los pedidos de recortes de precios por parte de empresas surcoreanas. Una vez los fabricantes de automóviles surcoreanos enviaron solicitudes de cotización, las firmas japonesas se reunieron para fijar los precios.
De esta manera, Mitsubishi, por ejemplo, vendió sus alternadores automotrices para QM5 de Renault Samsung hasta que la producción del modelo se suspendió en 2016.
El comité surcoreano afirmó que ha estado investigando el caso junto con sus homólogos de Estados Unidos y la Unión Europea, y se comprometió a sancionar de manera estricta los actos de confabulación.