El Gobierno de Corea del Sur valora reforzar las pruebas de radioactividad sobre los productos importados de Japón.
Tras el desastre nuclear de Fukushima, Corea del Sur ha vetado los productos agrícolas y pesqueros de ocho prefecturas niponas, y actualmente considera ampliar el control de seguridad sobre los importados japoneses, realizando pruebas más frecuentes no solo de radioactividad, sino también de metales pesados y microorganismos.
Asimismo, Seúl podría extremar el control sobre los residuos importados de Japón debido a las dudas de contaminación radiactiva. Concretamente, se valora delegar el control de seguridad al Ministerio de Medio Ambiente, tarea que hasta ahora ha sido llevada a cabo por las empresas de cemento nacionales.