El Gobierno flexibilizará la regulación sobre el tuneo, que consiste en modificar el rendimiento o la apariencia de un vehículo.
Al respecto, las autoridades competentes puntualizaron que las actuales normas desfasadas obstaculizan el crecimiento natural y espontáneo de un mercado en el que existe gran demanda, y anticiparon que la flexibilización regulatoria ayudará a impulsar, tanto la industria de la adaptación de coches, como otras relacionadas e igualmente abrirá nuevos puestos de empleo.
El cambio permitirá, por ejemplo, transformar autos y vehículos de carga en caravanas o remodelar camiones de bomberos y de fumigación viejos para su reutilización como coches de carga. Además, será posible instalar en los autos luces alternativas, sistemas de ventilación y amortiguadores complementarios de plástico sin necesidad de pruebas extras o certificación.
El Gobierno augura que así el mercado de tuneo de coches crecerá de aquí a seis años hasta alcanzar un volumen superior a los 5 billones de wones.