El Instituto Hyundai de Investigación Económica analiza que si los viajes de surcoreanos a Japón disminuyeran un 80%, la tasa de crecimiento económico de ese país bajaría hasta un punto porcentual. Pronostica de este modo que si se da el descenso del turismo surcoreano a estos límites afectará negativamente, no solo a la industria correspondiente, sino también a la producción y al empleo en Japón.
La previsión parte de la extrema hipótesis de una reducción de los gastos que realizan los viajeros surcoreanos en Japón de un 81,2%, considerando el total observado en 2018 correspondiente a 5.170 millones de dólares y los 970 millones de 1998, el menor monto en las últimas dos décadas. También toma en cuenta la tasa de cancelaciones de reservas de viajes a Japón que va poco a poco en aumento, así como la del turismo chino a Corea del Sur que cayó un 75,1% cuando Beijing impuso restricciones comerciales en represalia a la instalación del sistema antimisiles THAAD en territorio surcoreano.
Más específicamente, el centro vaticina que de disminuir los viajes de los surcoreanos a Japón al nivel de cuando se produjo la crisis financiera asiática en las postrimerías de la década de 1990 y continuar esta tendencia bajista hasta el próximo año, el crecimiento de la economía japonesa se ralentizará en un punto porcentual en 2020. Estima asimismo que ese mismo año, la producción y el valor añadido descenderán unos 884.000 millones y 455.000 millones de yenes en Japón, mientras que desaparecerán 95.785 puestos de trabajo.