El boicot a los productos nipones iniciado a partir de julio por la restricción comercial de Tokio, se ha extendido a las marcas de tabaco.
Según datos estadísticos del Servicio de Aduana, la importación de cigarrillos desde Filipinas ha registrado una caída intermensual del 7,3%, pasando de 439,9 toneladas en junio a 403 toneladas en julio.
En Filipinas se localizan las fábricas de la firma japonesa de tabaco JTI, una de los cuatro principales compañías que ostentan la mayor cuota de mercado en Corea del Sur junto con KT&G, Philip Morris y BAT.
Las empresas citadas operan sus fábricas en territorio surcoreano, excepto la japonesa JTI que desde 2017 viene manufacturando sus productos en el país del Sudeste Asiático. La importación de tabaco desde Filipinas a Corea del Sur era nula hasta 2016, pero en 2017 contabilizó 2.085, 3 toneladas y en 2018 llegó a 4.974.
Sin embargo, los envíos sufrieron una caída abrupta este año, registrando tan solo 1.852,7 toneladas entre enero y julio, debido principalmente a la merma reciente relacionada con el boicot a productos nipones tras la ofensiva económica de Japón contra Corea del Sur.