El Instituto de Desarrollo de Corea (KDI) mantuvo un diagnóstico sombrío sobre la economía surcoreana.
En su informe mensual, dicho organismo destacó el domingo 8 que la economía nacional en general sigue en depresión, ante la débil demanda interna y externa.
Dicha institución usó el término "depresión" por primera vez en su informe de abril y desde entonces ha mantenido ese diagnóstico, si bien en los cinco meses previos -hasta marzo- solo hablaba de "estancamiento" económico.
Detalló que si bien la producción industrial general creció un 0,5% en julio respecto al mes anterior, fue porque ese mes tenía un día hábil de más. En tanto, el coeficiente de inventario de fabricación alcanzó el 115,2%, bloqueando el crecimiento de la producción.
Las ventas minoristas, por su parte, cayeron un 0,3% en julio respecto al mismo mes del año pasado, mientras la inversión en equipos registró un descenso interanual de un 4,7%.
El índice de confianza del consumidor perdió 3,4 unidades en agosto respecto al mes previo hasta llegar a 92,5 puntos; y las importaciones de bienes de consumo aumentaron solo un 2,9%, cifra muy inferior al 13.5% registrado en julio.