Corea estrenó el 30 de octubre en modo de prueba un servicio de banca abierta (open banking), que busca sincronizar los datos interbancarios de sus clientes con los de otras aplicaciones mediante las que gestionan su dinero, y así permite retirar dinero, y ofrecer acceso a los servicios de diversos bancos mediante una sola app.
En la fase piloto participan diez bancos, servicio que posteriormente se ampliará a otras entidades, incluyendo bancos íntegramente virtuales, como Kakao Bank y K Bank.
La activación de la banca abierta en toda su escala, incluida la participación de empresas fintech, se prevé para el 18 de diciembre.
Para los usuarios, la mayor ventaja de este servicio es que no tendrán que activar diferentes apps para realizar gestiones interbancarias, mientras que los bancos y las empresas fintech podrán beneficiarse de rebajas en las comisiones al usar esa red de pagos financieros.