La propagación del COVID-19 está generando pérdidas en las aerolíneas nacionales de bajo coste, al centrarse un 90% de sus rutas internacionales en China, Japón y los países del Sudeste Asiático.
Ante el deterioro de relaciones entre Seúl y Tokio y el brote del nuevo virus, Jeju Air, la mayor aerolínea de bajo coste del país registró más de 30 mil millones de wones de pérdidas, mientras que otras "low-cost" acumulan entre 10 y 50 mil millones de wones en pérdidas.
En el caso de Air Busan -que opera 32 rutas internacionales-, ha presentado déficit por primera vez en 10 años, al suspender 9 conexiones aéreas con China, epicentro del virus, y podría cancelar temporalmente otras 17 rutas internacionales.
Ante esta difícil situación, las aerolíneas han activado un sistema de gestión de emergencias, que incluye un permiso provisional no retribuido a sus empleados, y la devolución parcial de salarios de sus ejecutivos.