El Aeropuerto Internacional de Incheon ha reforzado los controles sanitarios a viajeros salientes, al aumentar el número de países que prohíben o limitan la llegada de pasajeros procedentes de Corea del Sur.
Desde el jueves 5, todos aquellos que salgan del país desde el Aeropuerto de Incheon pasarán un sistema de control de tres fases antes de embarcar.
En primer lugar, pasarán frente a una cámara de medición de temperatura instalada en la puerta de las terminales. Posteriormente, serán sometidos a un segundo control antes de cruzar la zona de seguridad del aeropuerto.
Por último, realizarán una comprobación final antes de embarcar en aerolíneas de países que hayan solicitado esas inspecciones, como Estados Unidos, China y Emiratos Árabes Unidos.
Así, los pasajeros que presenten más de 37 grados y medio de fiebre no podrán subir al avión.
El Ministerio de Territorio, Infraestructura y Transporte y el Aeropuerto Internacional de Incheon planean implementar este sistema de tres fases a gran escala a partir del lunes 9, después de una semana en piloto.