El domingo 15, el Tratado del Libre Comercio (TLC) entre Corea del Sur y Estados Unidos cumplió el octavo aniversario de su entrada en vigor.
Durante los últimos ocho años, tanto el intercambio comercial como las inversiones entre ambas naciones han aumentado considerablemente.
Según datos ofrecidos por el Ministerio de Comercio, Industria y Energía, el volumen comercial entre Seúl y Washington fue de 135.200 millones de dólares en 2019, casi 1,3 veces más que en 2012, cuando totalizaron 101.800 millones de dólares.
Si bien las exportaciones totales de Corea del Sur se redujeron un 10,4% el año pasado, las ventas a Estados Unidos registraron un aumento interanual de un 0,9%. Los automóviles y repuestos, así como los productos derivados del petróleo, han contribuido en gran parte a este dinamismo. En cambio, los dispositivos informáticos y de comunicaciones móviles y los semiconductores vieron caer sus ventas hacia el mercado estadounidense.
En tanto, las importaciones de Corea de productos estadounidenses aumentaron un 5,1% en 2019, respecto al año anterior, totalizando 61.900 millones de dólares, si bien Seúl registró una caída de un 6% de importaciones totales. Los principales productos importados de Estados Unidos incluyen petróleo, semiconductores, y aviones y sus repuestos.
Así, Estados Unidos fue en 2019 el segundo socio comercial de Corea del Sur, con un 12,3% del total de transacciones comerciales internacionales, por detrás de China, con un 21,3%.