El KOSPI sigue sin poder librarse del impacto del COVID-19 y cerró una jornada más a la baja el martes 17. La caída fue inevitable pese a las fuertes medidas de los bancos centrales de las principales naciones del mundo, que decidieron bajar el tipo de interés para reactivar la economía, fuertemente golpeada por la pandemia.
En este ambiente, el índice general de la Bolsa surcoreana, el KOSPI, cayó un 2,47% respecto al día anterior hasta hundirse en 1.672,44 puntos.
El parqué automatizado KOSDAQ, en cambio, mejoró al regresar los extranjeros y las instituciones con una fuerte posición compradora, logrando un repunte del 2,03% hasta marcar 514,73 puntos.
En tanto, en el mercado de divisas, la moneda surcoreana mantuvo la tendencia bajista y se depreció frente a la estadounidense, que ganó 17,5 unidades y cotizó al finalizar operaciones a 1.243,5 wones por dólar.